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Cuando el juego termine de cargar, tu personaje aparecerá en el mundo de juego. Haz clic en 'ayuda', abajo a la izquierda de la pantalla, para ver la lista de funciones básicas del juego.
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En el siguiente esquema te explicamos los elementos principales del juego. Puedes abrir la sección de ayuda dentro del juego cuando quieras con la tecla 'H'. Además de otra información, ahí encontrarás los atajos de teclado más importantes. También te explica la mejor forma de mover a tu personaje: puedes hacer clic con el botón izquierdo del mouse para ir al punto que quieras o usar las teclas W, S, A y D.
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Cierra la sección de ayuda y presiona 'I' para abrir la ventana de inventario y equipo. Haz clic en la espada y arrástrala hasta el brazo de la figura de arriba o, si prefieres, haz doble clic sobre los objetos para equipar a tu personaje.
Las pociones rojas que recibes al empezar la partida ya estarán en la primera casilla de acceso rápido. Los objetos que pongas ahí los puedes usar al instante (sin abrir el inventario) presionando el número correspondiente.
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Ahora mira a tu alrededor y mueve a tu personaje (zoom = rueda del mouse). Mantén presionado el botón derecho del mouse, haz una panorámica de la zona y camina unos pasos. Ya deberías ver a otros jugadores y a enemigos controlados por la computadora (mobs), o a aliados y comerciantes controlados por el juego. Si presionas la tecla 'Alt', verás que los enemigos de tu zona aparecen con el nombre en rojo. También aparece si pasas el cursor por encima del enemigo o si activas la opción 'Mostrar siempre el nombre' en las opciones del juego. Tranquilo: los enemigos de esta zona no te atacarán sin motivo.
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Lee tu primera misión haciendo clic en el pergamino 'Bienvenido a Metin2' que está a la izquierda de la pantalla. En la esquina superior derecha del minimapa verás un punto parpadeando: ahí es a donde tienes que ir. La dirección hacia la que debe ir tu personaje se muestra como un cono de color claro. Haciendo clic en los símbolos '+' y '-' puedes acercar y alejar el minimapa.
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Ahora dirígete al guardia de la ciudad. Él te dará una nueva misión (quest). ¡Reconocerás desde lejos a quien da misiones por la flecha que lo señala! Habla con el guardia haciendo clic sobre él.
Lee el texto que aparece y luego haz clic en 'siguiente'. Así sabrás cuál es tu misión, qué recompensa vas a recibir y si hay otras misiones (quests) disponibles.
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A continuación se abrirá un mapa grande donde podrás ver la zona y los distintos caminos en detalle. Puedes mostrar y ocultar el mapa cuando quieras con la tecla 'M' (de mapa). Después tienes que ir donde el guardián (en el centro del poblado) y cumplir una misión para él.
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Ve donde el guardia de la plaza del pueblo y haz clic sobre él. Tu misión es: ¡comprarle pociones!
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Puedes ver dónde comprarlas tanto en el mapa como en el minimapa. Además recibirás un pergamino de misión: haz clic en él para conocer más detalles. Así que ve donde el personaje controlado por la computadora (NPC = personaje no jugable) para conseguir tus pociones.
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Haz clic en la figura que tiene la flecha y sigue el diálogo. Luego vuelve caminando donde el guardia de la plaza del pueblo para entregarle la poción.
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¡No tendrás que esperar mucho para demostrar tu fuerza y tu habilidad en tu primer combate! Como entregaste la poción con éxito y recibiste una poción propia como recompensa, ya estás lo bastante equipado para empezar a pelear.
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Ve hasta la puerta de la ciudad, donde hay perros salvajes y lobos. Lo mejor es que empieces por un grupo de perros salvajes. Tus enemigos solo se mueven en grupos de tres y solo atacan al mismo tiempo.
Haz clic en un perro salvaje para empezar el combate. El indicador de arriba te dirá que estás peleando contra un perro salvaje de nivel 1. Como tú también eres nivel 1, evita enfrentarte a enemigos que estén varios niveles por encima de ti. Tu personaje empezará a atacar al grupo de perros salvajes. Haz clic sobre los perros varias veces hasta derrotarlos a todos o usa la barra espaciadora para lanzar un ataque en área. También puedes hacer clic en el icono del arma en la parte inferior de la pantalla y elegir 'ataque automático': tu personaje seguirá golpeando al enemigo hasta matarlo y después pasará al siguiente.
Puedes vigilar tu vitalidad en la barra roja de abajo a la izquierda de la pantalla. Si se te acaba la vitalidad, tu personaje morirá, aunque podrá revivir a los diez segundos. En cuanto dejes de pelear, tu personaje se regenerará solo. En cualquier momento de la partida puedes presionar '1' para beber la poción roja (regeneración).
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Cuantos más enemigos derrotes, más puntos de experiencia ganarás. Se representan con las cuatro bolitas que están a la derecha de tu indicador de vitalidad. Cuando se llenan todas las bolitas, subes de nivel. Por cada bolita llena ganas un punto.
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Con esos puntos puedes mejorar atributos concretos. Haz clic en el símbolo del más o presiona la tecla 'C' para abrir la ventana de personaje. Ahí verás que tienes un punto de personaje disponible. Asígnalo a uno de los cuatro atributos haciendo clic en el pequeño símbolo del más. Según el atributo que elijas, te volverás más resistente (= más puntos de vida), más fuerte (= más daño) o más ágil (= mejor esquiva).
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Los enemigos suelen soltar cosas cuando pierden un combate. Puede ser dinero (Yang) u objetos. Haz clic sobre ellos para recogerlos o presiona la tecla '^' si estás justo al lado.
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En el inventario 'I' puedes ver todo lo que tienes en este momento, incluido el Yang que has recogido, abajo a la derecha de la pantalla. También puedes ponerte o cambiar tu equipo. Recibirás más piezas de equipo cuando derrotes a un enemigo. Eso sí, no puedes usar cualquier objeto: dependen de tu clase y de tu nivel.
¡Ahora sigue peleando! Cuando llenes las cuatro bolitas de experiencia, subirás de nivel y recibirás nuevas misiones.
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Otra vez puedes consultar las indicaciones en el mapa ('M'). La tecla 'N' abre el resumen de todas tus misiones sin terminar.
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Aquí termina la introducción. Ahora puedes salir a buscar aventuras. Queda muchísimo por descubrir: apenas hemos arañado la superficie.